
Entre el zumbido constante de miles de abejas, cajas de colmenas abiertas y personas protegidas con velos y trajes de apicultura, el apiario del Centro de Investigación y Extensión de la Costa Sur de UC ANR (SCREC) celebró diez años de trabajo, aprendizaje y servicio a la comunidad.
Alrededor de 50 personas participaron en el festejo, que incluyó un almuerzo y reunió a voluntarios, especialistas, colaboradores y representantes provenientes de UC Davis. Para muchos de los asistentes, la celebración fue también un reencuentro entre personas que, con el paso de los años, han construido una comunidad alrededor del cuidado de las abejas.
El apiario de enseñanza, ubicado en Irvine, es uno de los espacios más importantes de capacitación práctica en apicultura dentro de la Universidad de California. Allí, las colmenas no solamente producen miel: también funcionan como herramientas educativas para enseñar sobre el comportamiento de las abejas, la salud de las colonias, el manejo de plagas y enfermedades y la importancia de los polinizadores.
Lindsey Pedroncelli destacó la relevancia de este espacio dentro de UC ANR.
“South Coast REC es el primer y único Centro de Investigación y Extensión dentro de UC ANR que alberga un apiario del California Master Beekeeper Program”, explicó.
El programa apoya las actividades educativas y de divulgación en el condado de Orange, además de ofrecer oportunidades de aprendizaje para voluntarios, estudiantes, apicultores y miembros de la comunidad.
Cada martes, los integrantes del grupo se reúnen para realizar sus inspecciones regulares. Durante estas jornadas revisan las cajas, buscan a las reinas, observan la presencia de huevos y larvas, evalúan el desarrollo de las colonias y determinan si alguna colmena necesita una intervención especial.
Es un trabajo que exige paciencia, observación y coordinación. También requiere confianza entre quienes participan, pues cada persona cumple una función para garantizar la seguridad del grupo y el bienestar de las abejas.
Una familia construida alrededor de las abejas
A lo largo de estos diez años, el apiario se ha convertido en mucho más que un espacio de capacitación. Para sus integrantes, representa un lugar de convivencia, colaboración y pertenencia.

El esfuerzo y liderazgo de Karine Pouliquen, voluntaria líder del Centro de Extensión del equipo de abejas del California Master Beekeeper Program (CAMBP) y especialista en educación en el Centro de Investigación y Extensión de la Costa Sur de la Universidad de California, hablan por sí solos.
Con más de dos décadas de experiencia trabajando con abejas, Pouliquen ha ayudado a formar y acompañar a numerosos voluntarios. Su liderazgo, conocimiento y compromiso han sido fundamentales para mantener el apiario como un espacio seguro donde personas con diferentes niveles de experiencia pueden aprender directamente en el campo.
“El éxito del apiario proviene de trabajar juntos como equipo, con una meta común y una visión clara”, señaló Pouliquen.
Durante las inspecciones, Pouliquen explica cada procedimiento, observa cuidadosamente el comportamiento de las colonias y guía a quienes participan por primera vez. En un apiario de enseñanza, algunas colonias pueden volverse defensivas, por lo que es necesario tomar decisiones oportunas para proteger tanto a las personas como a las abejas.
Además de aprender sobre apicultura, los participantes adquieren conocimientos sobre la biología de las abejas, las plantas, los cambios estacionales y el uso adecuado de las herramientas. Ese trabajo ha sido posible gracias al compromiso de los voluntarios y al apoyo constante del personal de SCREC.
“Somos todos voluntarios”, recuerdan los integrantes del grupo. Esa frase resume el espíritu colectivo que ha sostenido al apiario durante una década.
Comunidad y pertenencia
Para Wendy Mather, gerente del California Master Beekeeper Program, uno de los aspectos más significativos de la celebración fue observar la unión del grupo de Irvine y su capacidad para trabajar en conjunto.
Mather señaló que no se trata solamente de un grupo dedicado a la apicultura, sino de un espacio que permite construir un sentido de comunidad y pertenencia. Describió al equipo como un grupo exitoso, fortalecido por la colaboración y el compromiso de sus integrantes.
Ese sentido de comunidad pudo observarse durante la celebración del décimo aniversario. Personas que llegaron inicialmente para aprender sobre abejas encontraron también amistades, apoyo y un espacio donde compartir conocimientos y experiencias.
La presencia de representantes de UC Davis reforzó la conexión entre la investigación universitaria, la educación práctica y el trabajo que realizan los voluntarios en las comunidades.
Diez años acercando la ciencia a la comunidad
La celebración reconoció una década de capacitación, colaboración y servicio. También destacó la importancia de contar con espacios donde el conocimiento científico pueda compartirse de manera práctica y accesible.
En el apiario, cada inspección ofrece una nueva oportunidad para aprender. Las condiciones de una colmena pueden cambiar de una semana a otra, por lo que los voluntarios deben observar, registrar y tomar decisiones basadas en lo que encuentran.
Mientras las abejas continúan entrando y saliendo de las colmenas en busca de néctar y polen, el grupo se prepara para iniciar una nueva etapa.
Diez años después de su creación, el apiario de South Coast REC sigue creciendo como un espacio de aprendizaje y como una comunidad construida alrededor del cuidado de los polinizadores.
El zumbido no se detiene. Dentro de las colmenas, miles de abejas trabajan de manera constante y organizada. Afuera, los voluntarios hacen lo mismo: observan, aprenden, colaboran y cuidan.
Porque acercarse a una colmena no solamente cambia la manera de entender a las abejas. También puede transformar el significado de cuidar, colaborar y pertenecer.
