Bajo el intenso calor del verano en Irvine, las enredaderas y los distintos tipos de mantillo permanecían expuestos en las parcelas del Centro de Investigación y Extensión de la Costa Sur, listos para ser observados, comparados y evaluados.

A simple vista, podía parecer solamente una jornada de campo. Sin embargo, detrás de las puertas del centro se realizan ensayos que podrían influir en futuras decisiones sobre el paisajismo de la región: qué plantas pueden mantenerse atractivas con menos agua, qué tipo de cobertura del suelo funciona mejor y qué materiales ofrecen ventajas ante el creciente riesgo de incendios.
En ese escenario, profesionales del paisajismo, representantes de distritos de agua, voluntarios y especialistas participaron en la jornada de puertas abiertas de verano de 2026 del proyecto Climate Ready Vines, organizado por la División de Agricultura y Recursos Naturales de la Universidad de California
El evento permitió conocer de cerca una nueva etapa de la investigación. Sabrina Schieffer, pasante de verano en el centro, explicó que el ensayo de mantillos amplía el trabajo realizado anteriormente como parte del proyecto de irrigación Climate Ready Vines.
“Queremos entender cómo el público y los profesionales perciben las enredaderas que hemos elegido y conocer cuáles podrían ser buenas opciones para recomendar a la comunidad”, señaló Schieffer.
Los participantes recibieron una encuesta, recorrieron las parcelas y observaron las plantas de cerca antes de calificarlas. Sus opiniones ayudarán a complementar los datos científicos y a identificar las especies que podrían resultar más atractivas y apropiadas para paisajes urbanos y residenciales de la región.
Tres tipos de cobertura del suelo
Durante esta temporada, el proyecto comenzó a comparar tres tipos de mantillo o cobertura del suelo: roca inorgánica, madera triturada y material compostado.
Tradicionalmente, muchos ensayos de paisajismo utilizan astillas de madera. Sin embargo, el equipo de investigación busca determinar si las plantas pueden conservar una apariencia saludable y sobrevivir con menos agua cuando se utilizan otros materiales.

“Queremos seguir conservando agua, pero sabemos que en ciertas áreas también es necesario reducir el uso de materiales orgánicos combustibles”, explicó Natalie Levy, asesora de Salud del Suelo y Manejo de Materiales Orgánicos de UC ANR para los condados de Los Ángeles, Orange y San Diego.
Por esa razón, el estudio incluye una cobertura de roca inorgánica, además de madera triturada y mantillo compostado. Los investigadores buscan comprender cómo interactúan estos materiales con los paisajes de bajo consumo de agua.
La investigación también responde a la preocupación por la inflamabilidad de algunos materiales empleados en jardines y áreas urbanas, especialmente ante el riesgo de incendios.
Riego aproximadamente una vez al mes
El estudio actual se basa en los resultados obtenidos durante los dos años anteriores del proyecto Climate Ready Vines.
En la etapa inicial se evaluaron diez especies de enredaderas. Cuatro fueron eliminadas porque no alcanzaron los niveles mínimos de desempeño establecidos por los investigadores. Actualmente, seis especies permanecen en el ensayo.
Las plantas son calificadas en una escala del uno al cinco. Una puntuación de cinco representa una planta de excelente apariencia, mientras que una calificación de uno indica que está prácticamente muerta. Las especies que no alcanzan un promedio mínimo de tres no son recomendadas para esta región.
El protocolo de los Ensayos de Irrigación de Plantas de Paisaje de UC compara normalmente tres niveles de riego: alto, equivalente al 80 por ciento de la evapotranspiración; medio, al 50 por ciento; y bajo, al 20 por ciento.
Sin embargo, los datos recopilados durante los dos años anteriores mostraron que no había una diferencia estadística significativa entre el tratamiento de riego alto y el bajo para las especies que permanecieron en el estudio.
A partir de esos resultados, durante esta temporada las seis especies reciben el tratamiento de menor riego, equivalente al 20 por ciento de la evapotranspiración.
En lugar de regarse una vez por semana, las plantas reciben agua aproximadamente cada 30 o 40 días, dependiendo de la temperatura y de la humedad disponible en el suelo.
“Ya establecimos, con los datos de los dos años anteriores, que estas plantas pueden utilizar menos agua”, dijo Levy. “Ahora estamos combinando ese riego reducido con diferentes tipos de cobertura del suelo”.
El equipo recopilará cuatro meses de datos para comparar el desempeño de las plantas. También utiliza sensores de humedad del suelo e información de evapotranspiración para determinar cuándo es necesario regar. Si las temperaturas aumentan, el intervalo entre riegos puede acortarse.
Información para paisajes urbanos
Los resultados podrían ser útiles para profesionales y miembros de la comunidad interesados en la salud de las plantas, la conservación del agua, la creación de hábitats y el diseño de paisajes.
“Estamos tratando de reunir a una amplia variedad de profesionales y aficionados interesados en la salud vegetal o la conservación del agua, además de áreas como el diseño de hábitats y paisajes”, explicó Schieffer.
Durante la jornada participaron representantes del Distrito Municipal de Agua del Condado de Orange, Irvine Ranch Water District, Santa Margarita Water District y CalRecycle.
También asistieron especialistas en eficiencia hídrica, arquitectos y diseñadores paisajistas, personal de mantenimiento y voluntarios de los Maestros Jardineros de UC.
Levy explicó que los arquitectos y diseñadores son un público importante porque seleccionan las plantas y desarrollan los paisajes. Los Maestros Jardineros de UC, por su parte, ayudan a compartir la información con el público general.
El proyecto también busca involucrar a especialistas en reciclaje, ciudades y municipios que deben cumplir con los requerimientos de la ley estatal SB 1383, relacionados con la adquisición y utilización de productos obtenidos de residuos orgánicos recuperados, como composta y mantillo.
“Queremos saber si podemos crear paisajes más eficientes en el uso del agua, prestando atención al tipo de mantillo y reduciendo al mismo tiempo el riego”, señaló Levy.
Una invitación a participar
El equipo busca que las evaluaciones reflejen tanto la perspectiva científica como la opinión de quienes trabajan en el diseño, mantenimiento y manejo de paisajes urbanos.
Schieffer explicó que las personas interesadas en conocer el proyecto o participar en futuras actividades pueden consultar el sitio web del Centro de Investigación y Extensión de la Costa Sur (SCREC), seguir sus redes sociales o comunicarse directamente con Natalie Levy.
El centro planea realizar otro evento durante el otoño, cuando será posible observar cómo concluyeron la temporada las seis especies de enredaderas bajo los tres tipos de cobertura del suelo.
